Prohibido estacionarse (segunda parte): El Ángel
- Orígenes Romero
- 1 sept 2019
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El domingo pasado escribí en esta columna lo que pretendió ser una concientización acerca del respeto a los espacios. El día de hoy corresponde hablar acerca del monumento más emblemático de la Ciudad de México, sobre el cual las participantes en la marcha del 16 de agosto realizaron diversas pintas a modo de manifestación.
Invoquemos pues a Clío, musa de la Historia, para comprender la carga simbólica del monumento: En 1910, cuando se cumplieron 100 años del Grito de Dolores, Porfirio Díaz mandó al arquitecto Antonio Rivas Mercado construir una Columna de la Independencia, resguardada por impasibles leones y coronada por una Victoria Alada.
El realismo mágico mexicano se ha hecho presente, como en cada sitio histórico, sobre la Columna de Rivas Mercado: fieles católicos, los capitalinos han renombrado “Ángel” a una Victoria Alada que a su vez es una representación de Niké, una divinidad griega relacionada al triunfo a la cual la mercadotecnia estadunidense ha llevado al mallen forma de ropa deportiva, de tal suerte que el símbolo representativo de estas prendas es un ala.
Los connacionales han modificado la pronunciación anglosajona de Nike (Naiqui), que pasó a ser Nike (Naik), mientras que el logotipo alado fue convertido en una “palomita” como si del Espíritu Santo se tratase.
La moral católica, misma que ha oprimido a la mujer por siglos, se hace presente en este momento del relato. El Ángel no fue el lugar de reposo de los héroes patrios hasta el gobierno de Calles que se caracterizó por la disputa del poder político con la jerarquía eclesiástica. El responsable de la Cristiada también es responsable de la llegada de los huesos de los héroes del movimiento insurgente.
En 2010, Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa coordinó los desangeladosfestejos del bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución cuya única valía fue la serie de investigaciones históricas que se realizaron alrededor de ambos movimientos. Una de esas investigaciones consistió en la revisión genética de las osamentas colocadas en el Ángel, en 2013 el gobierno de Peña Nieto demostró los resultados de las pesquisas: en este sitio tan venerable existen huesos de mujeres, niños y venados.
¿Por qué no puede ser un espacio de la lucha feminista un sitio donde descansan los huesos de mujeres incógnitas? La única mujer que oficialmente se encuentra en este mausoleo es Leona Vicario, periodista célebre a quien jamás gustaron los roles de género, no creo que ella estuviese escandalizada por unos cuantos grafitis.
¿El Ángel es verdaderamente un sitio intocable? La sismología demuestra lo contrario: el terremoto de 1957 hizo añicos la estatua original, cuya cabeza se encuentra en el Archivo Histórico de la Ciudad de México. Cabe resaltar que Antonio Rivas Mercado utilizó a una de sus hijas como modelo, mientras que otra de sus herederas padeció un peculiar incidente.
Antonieta Rivas Mercado, precoz poeta y mujer de letras, falleció con tan solo treinta años, en la Catedral de Notre Dame. Resulta que ella estuvo perdidamente enamorada de un hombre que le obsequió una pistola: José Vasconcelos, mayor que ella en edad, quien no correspondió a su amor; ante este rechazo ella tomó el obsequio de su amado y se suicidó. Trágicos destinos ocurrieron a la hija y a la obra de Rivas Mercado(1).
¿Por qué pintar un monumento? El grafiti, elemento perteneciente a la cultura Hip-hop conlleva una carga simbólica más allá de un montón de adolescentes queriendo dejar sus nombres en un muro. A veces el grafiti es un jeroglifo descifrable. En este caso, las manifestantes sabían que el sitio sería acordonado justamente ese día con motivo de la reparación de daños estructurales causados por el -otro- sismo del 2017.
¿No resulta de esta manera más coherente el accionar de las mujeres que pintaron un sitio donde se invisibilizó la sangre de tantas? No es defendible ningún acto violento ni el vandalismo, solamente hago aquí un llamado a entender estos fenómenos en lugar de condenarlos sin más, pues solo así se logrará evitar que vuelvan a repetirse.
La moral mexicana es inseparable de la religiosidad. Tanto así que el Presidente Andrés Manuel López Obrador, entusiasta evangélico, propuso la creación de una Constitución Moral, sobre la cual hemos de dedicar la celebración eucarística del próximo domingo. Hasta entonces.
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Más información al respecto en Villoro, J. (2018). El vértigo horizontal: una ciudad llamada México. México: Editorial Almadía
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