Apunte Semanal presenta: Peligros de los influencers en la salud
- Itzel Torres
- 19 ene 2022
- 4 Min. de lectura

¿Alguna vez han leído en las etiquetas de algunos productos una leyenda que dice “El consumo de este producto es responsabilidad de quien lo usa y de quien lo recomienda”? Independientemente de que sea una declaración, en la cual, el fabricante se libera de la responsabilidad o daño que podría causar su producto sobre la salud de los consumidores, valdría la pena que analizáramos ¿Qué tanto se puede responsabilizar a las personas que nos recomiendan el consumo de productos sin respaldo científico? Especialmente cuando esas personas son ” influencers”.
Pero primero debemos indagar sobre ¿Qué es un influencer? Si bien esta es una palabra adoptada del idioma inglés, se puede encontrar como definición que es “Una persona que destaca en una red social u otro canal de comunicación y expresa opiniones sobre un tema concreto que ejercen una gran influencia sobre muchas personas que la conocen”, en otras palabras, personajes con diferente grado de popularidad y un poder de opinión bastante fuerte e influyente sobre sus seguidores.
Y tal vez de una manera simplista podríamos decir que estos personajes no hacen nada “malo”, sin embargo, frecuentemente nosotros como audiencia hacemos eco de sus opiniones sin atrevernos a cuestionar si lo que afirman, promocionan, venden etc. Realmente lo hacen con ética y responsabilidad, teniendo certeza de que el producto que anuncian no causará ningún efecto negativo a la salud, o bien que, si realizan alguna recomendación, sea basada en evidencia científica, etc.
Un claro ejemplo de este tipo de desinformación, fueron todos los mitos desarrollados alrededor de la enfermedad por coronavirus, siendo uno de los más peligrosos el relacionado con el consumo de dióxido de cloro, la cual es una sustancia química que se utiliza para la limpieza, sin embargo, hubo diferentes personajes entre ellos influencers, artistas y políticos quienes promocionaban su consumo como una especie de repelente contra la enfermedad y a pesar de que esta información fue desmentida por las autoridades de salud, muchas personas lo utilizaron creyendo en su falso poder curativo.
Hasta cierto punto podría ser comprensible esta propagación de mitos relacionados con el coronavirus, debido a que cuando surgieron los primeros contagios ni los científicos sabían a que nos estábamos enfrentando. Sin embargo también, existen influencers o coachings de salud, que se han encargado de propagar ideas sumamente ignorantes, llegando a caer en lo absurdo,algunas de estas son:
El agua deshidrata. El cuerpo humano se compone aproximadamente de más del 60% de agua, por lo que el consumo de agua potable es necesario para mantener el equilibrio en el metabolismo y funciones del cuerpo. El consumo de sueros o electrolitos orales ayuda a una rehidratación después de una pérdida significativa de agua como la sudoración excesiva, el consumo de alcohol etc.
El consumo de fruta después de la 5 de la tarde es nocivo porque se convierte inmediatamente en grasa. Este es un mito incluso ampliamente difundido entre nutriólogos, si bien esta es una recomendación que popularmente se hacía a las personas con Diabetes Mellitus tipo II, con el propósito de prevenir los picos de glucosa, especialmente si se consumían frutas con una mayor cantidad de azúcar como es el plátano, uva, mango etc. Hoy en día se sabe que una combinación adecuada de diferentes alimentos ayuda a prevenir los picos de glucosa. Pero además si no hemos sido diagnosticados con esta enfermedad, no debemos preocuparnos mucho por los picos de glucosa.
El agua con limón en ayunas quema la grasa del cuerpo. Este es un mito no sólo ampliamente difundido por influencers enfocados en la salud, sino además por muchas personas, por el internet y demás medios de comunicación. Deberíamos empezar por el hecho de que la acumulación del tejido adiposo es un mecanismo normal del cuerpo humano, este tejido tiene funciones metabólicas muy importantes que van más allá de la protección de los órganos vitales, para poder reducir sus niveles tiene que haber una oxidación de este tejido, reacción que comienza únicamente después de que el cuerpo haya agotado sus fuentes de glucógeno, al realizar actividad física. El consumo de agua con limón en ayunas únicamente podría provocarle dolor y eventualmente una fuerte gastritis.
Podría mencionar varios ejemplos más, referentes a todos estos mitos ampliamente popularizados por los influencers y hasta cierto punto, el hecho de que sus seguidores lo crean o no, podría no ser tan peligroso, como el hecho de que consuman directamente productos comercializados por ellos como proteínas, medicamentos, bebidas y demás remedios cuyo contenido no se encuentra totalmente declarado en las etiquetas y que pueden ser una estafa como el agua alcalina (el agua de por sí es el alcalina), que si bien significaría pagar una cantidad de dinero extra por una agua normal, hay productos cuyo contenido puede ser sumamente perjudicial para la salud.
Por eso es importante que nosotros como audiencia seamos conscientes y responsables del tipo de contenido que consumimos, que investiguemos, cuestionemos y si somos víctimas de algún tipo de engaño lo difundamos para que no le pase a más gente, no confíe ciegamente en nadie cuando se trata de su salud, porque hasta los especialistas nos podemos equivocar.
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